En la muestra Latidos, de Daniel Canogar los dispositivos electrónicos
y las imágenes que ellos generan, se presentan con un sentido místico, que arrastran
una reminiscencia religiosas.
En todas las obras, se proyectan animaciones electrónicas
sobre distintos dispositivos que fueron soporte de
medios de comunicación. Y con esta intervención, las animaciones les devuelven
el alma (del latín anima) a esas
tecnologías, las resucitan. Por otra parte, la luz blanca (del proyector)
todo lo ilumina.
Así, el DVD, en su superficie, vuelve a mostrar películas,
las películas de celuloides vuelven a proyectarse sobre el muro blanco, los
impulsos eléctricos vuelven a circular por los cables. En esta reencarnación,
el dispositivo deja de ser medio para volverse superficie sobre la que se
proyecta la animación.En la vida cotidiana, las imágenes técnicas (desde la fotografía hasta el video, el cine y las imágenes digitales), permiten traer a nuestro plano las imágenes, las voces, los movimientos de quienes murieron. Al igual que la momia egipcia, la imagen técnica permite sacar de la corriente del tiempo y arrimar a la orilla de la vida a un ser1.
Así como para los creyentes hay un cielo, la imagen
electrónica genera un más allá. En la obra Tracks, la proyección sobre la cinta
de video, sobre la pared y las sombras de la cinta, configuran un espacio inaccesible,
aunque vivenciable; nuestra percepción no puede definir los límites
entre lo real y lo virtual. Lo mismo sucede en Frecuencia, en la que se
proyectan imágenes sobre máscaras metálicas que simulan televisores y, a la vez
se proyectan contra la pared. Ese vacío entre las pantallas y la pared
evidencian esa alma que está pero es intangible.
El manejo que hace Canogar de la imagen electrónica sobre
DVDs que contienen otras imágenes, sobre la televisión que no proyecta la
imagen analógica, sobre la película de celuloide que guarda imágenes mecánicas,
me hizo intuir de qué se trata eso de que “todas las imágenes son consanguíneas”.2
Y comprender también transparencia del nuevo régimen de visibilidad: la
trans-apariencia, que es la transparencia de las apariencias transmitida
instantáneamente gracias al video y que se proyecta sobre las superficies y las
personas.
La reminiscencia religiosa de los dispositivos y las
imágenes electrónicos propaga la magia de nuestros tiempos: “la magia
prehistórica es la ritualización de los modelos llamados ‘mitos’, y la magia
moderna es la ritualización de modelos llamados ‘programas’”.3
1-
Ontología de la
imagen fotográfica, Andrés Bazin, en el libro ¿Qué es el cine?, Ed. Rialp,
Madrid, 1966, 1994.
2-
Todas las imágenes
son consanguíneas, Paul Virilio, en el libro en El arte del video,
Eudeba/Libros del Rojas, Publicaciones del CBC / UBA, 2000
3-
La imagen técnica,
Vilém Flusser, Hacia una filosofía de la fotografía. Cendrós, El País, Madrid,
2001.
V++ (eft)
ResponderEliminarEn este ensayo me parece que lograste condensar conceptos, ideas, claves de la imagen técnica como tal (relacionando muchos teóricos) y me parece acertado que la muestra de Canogar sea el contexto para aplicarlos, presentada como una "arqueología de los medios".
Podrías repensar estas ideas también (pensando en esta cuestion religiosa) desde el lugar del artista-diseñador-creador como artífice, y cómo se relaciona con la imagen técnica en este sentido. Como Flusser señala en "acerca de la palabra diseño" acerca del hombre-dios que engaña a la naturaleza por medio de la cultura.
Mariel-