lunes, 14 de mayo de 2012

Resurrección. Iluminación. Trascendencia. (Quinto recorrido)

En la muestra Latidos, de Daniel Canogar los dispositivos electrónicos y las imágenes que ellos generan, se presentan con un sentido místico, que arrastran una reminiscencia religiosas.

En todas las obras, se proyectan animaciones electrónicas sobre distintos dispositivos que fueron soporte de medios de comunicación. Y con esta intervención, las animaciones les devuelven el alma (del latín anima) a esas tecnologías, las resucitan. Por otra parte, la luz blanca (del proyector) todo lo ilumina.
Así, el DVD, en su superficie, vuelve a mostrar películas, las películas de celuloides vuelven a proyectarse sobre el muro blanco, los impulsos eléctricos vuelven a circular por los cables. En esta reencarnación, el dispositivo deja de ser medio para volverse superficie sobre la que se proyecta la animación.

En la vida cotidiana, las imágenes técnicas (desde la fotografía hasta el video, el cine y las imágenes digitales), permiten traer a nuestro plano las imágenes, las voces, los movimientos de quienes murieron. Al igual que la momia egipcia, la imagen técnica permite sacar de la corriente del tiempo y arrimar a la orilla de la vida a un ser1.

Así como para los creyentes hay un cielo, la imagen electrónica genera un más allá. En la obra Tracks, la proyección sobre la cinta de video, sobre la pared y las sombras de la cinta, configuran un espacio inaccesible, aunque vivenciable; nuestra percepción no puede definir los límites entre lo real y lo virtual. Lo mismo sucede en Frecuencia, en la que se proyectan imágenes sobre máscaras metálicas que simulan televisores y, a la vez se proyectan contra la pared. Ese vacío entre las pantallas y la pared evidencian esa alma que está pero es intangible.
El manejo que hace Canogar de la imagen electrónica sobre DVDs que contienen otras imágenes, sobre la televisión que no proyecta la imagen analógica, sobre la película de celuloide que guarda imágenes mecánicas, me hizo intuir de qué se trata eso de que “todas las imágenes son consanguíneas”.2 Y comprender también transparencia del nuevo régimen de visibilidad: la trans-apariencia, que es la transparencia de las apariencias transmitida instantáneamente gracias al video y que se proyecta sobre las superficies y las personas.

La reminiscencia religiosa de los dispositivos y las imágenes electrónicos propaga la magia de nuestros tiempos: “la magia prehistórica es la ritualización de los modelos llamados ‘mitos’, y la magia moderna es la ritualización de modelos llamados ‘programas’”.3


1-      Ontología de la imagen fotográfica, Andrés Bazin, en el libro ¿Qué es el cine?, Ed. Rialp, Madrid, 1966, 1994.

2-      Todas las imágenes son consanguíneas, Paul Virilio, en el libro en El arte del video, Eudeba/Libros del Rojas, Publicaciones del CBC / UBA, 2000

3-      La imagen técnica, Vilém Flusser, Hacia una filosofía de la fotografía. Cendrós, El País, Madrid, 2001.

1 comentario:

  1. V++ (eft)
    En este ensayo me parece que lograste condensar conceptos, ideas, claves de la imagen técnica como tal (relacionando muchos teóricos) y me parece acertado que la muestra de Canogar sea el contexto para aplicarlos, presentada como una "arqueología de los medios".
    Podrías repensar estas ideas también (pensando en esta cuestion religiosa) desde el lugar del artista-diseñador-creador como artífice, y cómo se relaciona con la imagen técnica en este sentido. Como Flusser señala en "acerca de la palabra diseño" acerca del hombre-dios que engaña a la naturaleza por medio de la cultura.

    Mariel-

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